Aretes Atardecer
Hay luces que abrazan.
Son pequeñas, pero tienen la temperatura de la tarde. Dos rosas en capas de reflejos cobrizos, la misma flor del Collar Atardecer, que se encienden cada vez que la luz te toca la cara: cuando cierras los ojos al sol, cuando caminas por calles empedradas con el pan todavía tibio, cuando giras la cabeza para escuchar a alguien que te necesita.
Te acompañan a la mesa del café donde las confidencias se dicen bajito, a la finca donde la fruta se comparte con las manos, a la puerta donde esperas con un pastel recién horneado. Están hechas a mano, pétalo a pétalo, como se hacen los abrazos que de verdad abrigan: con tiempo y con cariño.
Llévalas solas, con el pelo detrás de la oreja y una blusa sencilla, o junto al collar, cuando quieras que la luz sea completa. Siempre te recordarán lo mismo: el calor que das es el que te vuelve.
Para quién es
Para ti, que haces sentir en casa a quien se te acerca. Cálida, cercana y luminosa, como la última luz de la tarde.
Completa el look
Este par lleva la misma flor del Collar Atardecer. Juntos, la calidez se completa; por separado, cada uno tiene su propia voz.
Materiales y detalles
- Par de aretes: cada uno lleva una flor de tela tipo cuerina, rosa en capas de tono metalizado cobrizo, la misma del Collar Atardecer.
- Hechos a mano, cada pieza puede variar ligeramente.
- Fabricados bajo pedido.



